Por Lautaro Aquino — Founder, Kodexa · 4 min de lectura
Landing page y sitio institucional son dos formas de estar en internet, y se parecen lo suficiente como para confundirse. Pero responden a necesidades distintas, tienen precios de partida distintos y se piensan de manera diferente.
Esta nota te ayuda a decidir cuál conviene según tu momento y tu objetivo.
Qué es cada uno
Una landing page es una sola página con un único objetivo: que la persona que llega haga una acción concreta, como pedir una consulta o escribir por WhatsApp. Todo en ella empuja hacia ese paso.
Un sitio institucional presenta tu empresa completa en varias páginas: quiénes son, qué servicios ofrecen, cómo trabajan y cómo contactarlos. Quien llega puede explorar y entender el negocio antes de escribir.
Cuándo conviene una landing page
- Estás lanzando una campaña, un producto o un servicio puntual y querés que el tráfico llegue a una página pensada para eso.
- Querés validar una oferta o una idea sin construir un sitio completo.
- Tenés poco para contar y mucho para convertir: un servicio, un público, una acción.
- Necesitás estar online rápido. Una landing suele estar lista en pocas semanas.
Una landing parte desde USD 250 según nuestros valores iniciales. Incluye estructura orientada a conversión, velocidad optimizada, formulario y CTA, integraciones y SEO básico.
Cuándo conviene un sitio institucional
- Querés que quien te busque entienda quién sos, qué ofrecés y cómo trabajás.
- Tenés varios servicios que merecen su propia sección.
- Tu información de servicios y contacto está dispersa o desactualizada.
- Querés una presencia digital completa, que respalde a la empresa más allá de una campaña.
Un sitio institucional parte desde USD 500. Incluye múltiples páginas, diseño responsive, SEO técnico, integraciones y puesta en producción. Si necesitás editar el contenido vos mismo o publicar un blog, existe Institucional Pro, desde USD 900.
Las diferencias, lado a lado
- Objetivo. La landing busca una acción. El sitio busca presentar la empresa.
- Estructura. Una página enfocada frente a varias secciones y páginas.
- Visitantes. La landing suele recibir tráfico de una campaña. El sitio recibe a quien busca información de la empresa.
- Alcance y precio inicial. Desde USD 250 frente a desde USD 500. El final depende de páginas, diseño e integraciones.
¿Y si necesito las dos?
Es muy común. Un sitio institucional presenta la empresa de forma permanente, y cada campaña suma su propia landing, con un mensaje específico y un único llamado a la acción. Se puede empezar por una y sumar la otra más adelante, siempre que se piense con una base coherente de diseño.
Si estás evaluando opciones, la nota cuánto cuesta una página web en Argentina detalla qué mueve el presupuesto de cada una.
Un criterio simple para decidir
Preguntate qué querés que pase cuando alguien llegue. Si la respuesta es una sola acción, empezá por una landing. Si la respuesta es "que entienda quiénes somos y qué hacemos", necesitás un sitio institucional. Y si no estás seguro, esa duda es justamente lo primero que conviene conversar.
Qué debería tener una buena landing page
- Un recorrido claro que lleve a la persona hasta la consulta, sin distracciones.
- Velocidad de carga: la performance influye en la experiencia y en el SEO.
- Un formulario y un llamado a la acción visibles, y medibles con analytics.
- Integraciones con las herramientas que ya usás, como formularios, analytics y campañas.
- Metadatos y estructura semántica desde el inicio, como SEO básico.
Qué debería tener un buen sitio institucional
- Secciones propias para cada servicio y para la información de la empresa.
- Diseño responsive, que se vea bien en escritorio, tablet y móvil.
- SEO técnico: estructura, velocidad y metadatos por cada página.
- Datos de contacto fáciles de encontrar desde cualquier página.
- Puesta en producción incluida, con el sitio probado antes de lanzar.
Errores frecuentes
- Usar una landing como único sitio de la empresa. Funciona para una campaña, pero no responde a quien quiere conocer la empresa en profundidad.
- Hacer un sitio enorme cuando solo necesitás validar una oferta. Conviene empezar chico, medir y crecer.
- Mezclar varios objetivos en una landing. Si le pedís tres acciones distintas, ninguna se cumple bien.
Contanos tu proyecto y te ayudamos a elegir. Escribinos y vemos juntos cuál se ajusta a lo que querés lograr.